Morfología del verbo y los primeros tres tiempos (tiempos de infectum).

El verbo latino

En castellano hay 3 conjugaciones, según los infinitivos amar, temer y partir. En latín, los verbos se agrupan en 4 conjugaciones más la denominada 3ra mixta (según los verbos latinos amo, moneo, audio, rego y capio).

Accidentes morfológicos del verbo.

"Accidentes", en morfología, son todas aquellas características que identifican a una palabra. Aquellas que podemos enunciar para describirla e identificarla. Los sustantivos tienen 3 accidentes (género, número y caso). Los verbos en latín tienen 5 (igual que en castellano).

5 accidentes: 1° persona: 1era, 2da y 3ra persona.
                      2° número: singular y plural
                      3° Modo: personales: Indicativo, Subjuntivo e Imperativo
                                      impersonales: infinitivo (sust verb), participio (adj verb), gerundio (sust verb), gerundivo (adj verb VP) y supino (sust verb).
                      4° voz: activa (forma y significado activo) amo (amo)
                                    pasiva (forma y significado pasivo) amor (soy amado)
                                    deponente (forma pasiva y significado activo) miror (admiro)
                      5° tiempo: de infectum (tiempos imperfectos): Presente, Pretérito Imperfecto y Futuro Imperfecto
                                       de perfectum (tiempos perfectos): Pretérito Perfecto, Pretérito Pluscuamperfecto y Futuro Perfecto.

 

Modo Indicativo

Modo Subjuntivo

Modo Imperativo

Infectum

Presente

Presente

Presente

Pretérito Imperfecto

Pretérito Imperfecto

---

Futuro Imperfecto

---

Futuro Imperfecto

Perfectum

Pretérito Perfecto

Pretérito Perfecto

 

Pretérito Pluscuamperfecto

Pretérito Pluscuamperfecto

Futuro Perfecto

---

 

Hay, como en castellano, verbos regulares e irregulares. Los verbos irregulares no tienen una raíz constante. En cambio, los verbos regulares tienen una raíz constante a la cual se le agregan las desinencias correspondientes.

Enunciado

Hay dos maneras de enunciar los verbos.

El enunciado “largo”, que nos da 5 formas del mismo verbo, y el enunciado “breve, que nos da 3. La mayoría de diccionarios hoy en día trabajan con el enunciado breve. O sea, si queremos buscar un verbo en el diccionario o en una lista de vocabulario, lo encontraremos en su versión corta. Sin embargo, muchos manuales y diccionarios más antiguos utilizan la versión larga.

Veremos los dos enunciados y compararemos la información que nos da cada uno. Hay que tener en cuenta que cada uno tiene sus ventajas. Lo ideal es poder adaptarnos a aquél con el que trabajan los diccionarios que tenemos.

Enunciado largo:

Enunciado breve:

Es importante saber qué información nos da cada parte del enunciado y para qué el diccionario nos da esa información. De lo contrario, incorporaremos más clases de palabras y más declinaciones, y la información del diccionario se puede volver confusa. Para evitar eso, poder sacarle el mayor provecho al diccionario y comprender mejor lo que estamos haciendo en cada paso, hay que entender qué tenemos frente y para qué está o cómo funciona en este sistema.

Tengamos en cuenta que el diccionario debe aprovechar todo el espacio que puede, y evita repetir u ocuparlo con información innecesaria. Ambos enunciados responden a una necesidad de poder proveer al estudiante, profesor o traductor, con la información mínima necesaria.

Tomemos el primer verbo, amo, como ejemplo. En el enunciado largo:

  • La primera forma, amo, es la 1era persona singular del Presente Modo Indicativo. A su vez, nos otorgan esta primera forma para que de ella podamos extraer la raíz que servirá para todos los tiempos de infectum.
  • La segunda y tercera forma, amas y amare, son la 2da persona singular del Presente Modo Indicativo y el infinitivo, respectivamente. Ambas sirven para reconocer a qué conjugación pertenecen. En este caso, a la primera conjugación.
  • La cuarta forma, amavi, es la 1era persona del singular del Pretérito Perfecto del Modo Indicativo. Sirve para extraer de ella la raíz que servirá para todos los tiempos de perfectum de ese verbo.
  • La quinta forma, amatum, corresponde al Supino (es un verboide). Y servirá para extraer de ella la raíz para algunos (no todos) los verboides.

Por otro lado, en el enunciado corto, encontramos menos formas:

  • La primera, amo, es la 1ra sg, Presente, MI. Y de ella extraemos la raíz que nos servirá para conjugar ese verbo en todos los tiempos de infectum.
  • La segunda forma, amavi, es la 1ra sg, Pretérito Perfecto, MI. De ella extraeremos la raíz que nos servirá para conjugar el verbo en todos los tiempos de perfectum.
  • La tercera forma, amatum, es del Supino. De aquí se extrae la raíz para algunos (no todos) los verboides.

Puede parecer repetitivo. Pero de este modo vemos bien la diferencia. Las 5 formas del enunciado largo se resumen en 3: el 2do sg Presente MI y el Infinitivo nos indican a qué conjugación pertenece cada verbo. En el enunciado corto, en vez de mostrárnoslo con dos formas completas, directamente lo simplifica al final, con el número de conjugación entre paréntesis.

  • Amo es de 1era conjugación.
  • Moneo es de 2da conjugación.
  • Rego es de 3ra conjugación.
  • Audio es de 4ta conjugación.
  • Capio es de 3ra mixta.

La tercera mixta es, como indica su nombre, una mezcla de la tercera y la cuarta conjugación. Se diferencia principalmente porque, como la 4ta, contiene una -i- en su raíz. Esa diferencia la vemos mejor en el enunciado largo. 

Modo indicativo

Presente

amo                 moneo             rego                audio              capio        
amas               mones              regis              audis              capis        
amat                monet              regit                audit               capit         
amamus          monemus        regimus         audimus         capimus   
amatis             monetis           regitis             auditis            capitis
amant              monent            regunt             audiunt          capiunt
(=amo)           (=advierto)       (=gobierno)      (=oigo)           (=tomo)

Pretérito Imperfecto

amabam          monebam          regebam           audiebam          capiebam
amabas           monebas           regebas             audiebas           capiebas
amabat            monebat            regebat             audiebat             capiebat
amabamus      monebamus     regebamus       audiebamus       capiebamus
amabatis         monebatis        regebatis           audiebatis         capiebatis
amabant          monebant         regebant            audiebant          capiebant
(=amaba)         (=advertía)        (=reinaba)          (=oía)                 (=tomaba)

Futuro Imperfecto

amabo              monebo           regam               audiam              capiam
amabis             monebis           reges                audies               capies
amabit              monebit            reget                 audiet               capiet
amabimus        monebimus      regemus          audiemus         capiemus
amabitis           monebitis         regetis              audietis            capietis
amabunt          monebunt         regent               audient             capient
(=amaré)         (=advertiré)       (=gobernaré)     (=oiré)              (=tomaré)
--------------------------------      -----------------------------------------------
-BO, -BIS... -BUNT                                -AM, -ES... -ENT

Estos son los primeros tres tiempos del Modo Indicativo. Vemos cómo interactúan la raíz de cada verbo regular con sus respectivas desinencias según el tiempo, persona y número.

En los verbos regulares, si separamos la desinencia de la primera persona singular -o (en azul), podemos identificar la raíz (subrrayado). Tomemos como ejemplo el verbo amo de la primera declinación. La raíz es am- y la desinencia es -o. Esa raíz será la misma pra todos los tiempos de infectum, o sea, será la misma para Presente, Pretérito Imperfecto y Futuro Imperfecto. Entre la raíz y la desinencia personal, encontramos la vocal de unión (en amarillo). Esa vocal es propia de cada conjugación.

Las desinencias personales (en azul) se repiten:
1ra persona sg   -o/-m
2da pers.      sg  -s
3ra pers.       sg  -t
1ra pers. plural   -mus
2da pers. pl.       -tis
3ra pers.  pl.       -nt

Cada una de ellas se suma a las raíces correspondientes de cada verbo regular. La estructura quedaría de esta manera: raíz + vocal de unión + desinencia personal

Si observamos el Pretérito Imperfecto, vemos que la raíz am- se conserva igual, y que las desinencias personasles son las mismas. Sin embargo, entre ellas, hay vario elementos más para descomponer. En primer lugar, la vocal de unión (en amarillo) que conecta la raíz con las desinencias que le siguen. Luego, se incorpora una desinencia temporal (en verde) que son un rasgo único de cada tiempo.

El Pretérito Imperfecto es muy fácil de reconocer porque tiene, como en muchos verbos del castellano, la partícula -ba- en medio de la palabra.

Comparemos el castellano y el latín:

Cast.                   Lat.
amaba               amabam
amabas             amabas
amaba               amabat
amábamos        amabamus
amábais            amabatis
amaban            amabant

Al evolucionar, los primeros sonidos en caer son las -m y -t finales. El pretérito imperfecto es uno de los tiempos verbales que sufrió menos cambios.

La estructura en este tiempo es: raíz + vocal de unión + desinencia temporal + desinencia personal

El Futuro Imperfecto tiene una particularidad: hay dos grupos.

  • Un grupo -BO, -BIS... -BUNT  (primera y segunda conjugación) sigue la misma estructura: raíz + vocal de unión + desinencia temporal + desinencia personal
  • El otro grupo -AM, -ES... -ENT (tercera, cuarta y tercera mixta) siguen el esquema: raíz + vocal de unión + desinencia personal.
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